Punto G, ¿existe?

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punto g 2Foucault expone en su filosofía que el poder utiliza nuestros cuerpos como vehículos de su ideología. Si aceptamos como válida esta premisa, en una sociedad patriarcal como la que estamos, vemos como esta ejerce su poder, cuando nos damos cuenta que la morfología sexual femenina es una gran desconocida para cada una de nosotras mismas. ¿Increíble, no? Increíble, pero cierto.

A pesar de que el cuerpo es obviamente nuestro, qué es qué, en cuanto a nuestra propia sexualidad, parece que nos asusta y da miedo. Nuestro cuerpo, de esta forma, como un desconocido, pasa a ser objeto sexual sólo para el hombre. Él lo utiliza a su gusto y placer, mientras que nosotras, propietarias exclusivas del cuerpo, ni lo conocemos.

Un buen amante no es aquel que hace el amor con más mujeres, sino es aquel que nos enseña a descubrir nuestro cuerpo. Y podemos tener suerte y encontrarnos con un buen amante, o por el contrario, seguir siendo objeto de deseo. En el primer caso, el hombre, además de su placer, busca el nuestro. Y el nuestro pasa por el punto G.

Muchas personas confunden Punto G con clítoris. Y lo cierto es que son dos partes completamente diferentes de nuestro cuerpo. El clítoris se estimula muy fácilmente en las relaciones sexuales y es una vía fácil para lograr el orgasmo. Los orgasmos a través del clítoris, además de ser más fáciles de conseguir, son más "suaves"

Estimulación del Punto G
El Punto G está situado en el interior de nuestra vagina. Se estimula, o bien, con ciertas posturas sexuales, o bien con la masturbación manual. Sabrás que lo has encontrado, porque toda la musculatura de caderas hacia abajo entra en una especie de placer intenso y armonioso. Las piernas flaquean y no sabemos qué nos pasa. Simplemente, hemos encontrado nuestro Punto G.

Y a partir de aquí, un mundo de placer sexual, lícito y del cual tenemos pleno derecho a disfrutar, como mujeres, se abre ante nosotras.

Un consejo: experimenta y no te de miedo de conocer tu propio cuerpo. Además, si cuentas con la "ayuda" de un buen amante, los mundos de placer por los que te puedes perder son infinitos.