¿Qué es un embarazo de alto riesgo?

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Emb. riesgo¿Cómo se diagnostica?

La historia clínica para cada paciente detecta las complicaciones que pueden aparecer antes o durante el embarazo, por lo que existen dos modalidades de detección, según la circunstancia: Una se realiza cuando la mujer acude al médico para comenzar su control prenatal, en ese momento se le hacen una serie de preguntas encaminadas a encontrar factores que puedan complicar el embarazo, además se efectúan algunos estudios médicos para detectar enfermedades previas e inmunidad.

Factores de riesgo
Son aquellas características o circunstancias identificables que se asocian con un riesgo anormal de poseer, desarrollar o ser especialmente afectado de forma desfavorable por una enfermedad.

Se consideran tres grandes grupos:

  • Antecedentes sociales: que la paciente viva lejos de los centros de salud, embarazo no controlado, embarazo en adolescencia, drogadicción, alcoholismo y tabaquismo etc.
  • Antecedentes médicos: patologías crónicas como hipertensión, cardiopatías, diabetes, trombofilias, abortos a repetición, pérdidas fetales en embarazos previos, antecedentes de trasplantes, embarazos múltiples; desnutrición, obesidad, pacientes con banda gástrica o bypass gástrico, enfermedades virales o venéreas etc presuponen que el embarazo requerirá mayor control y cuidado médico que un embarazo normal.
  • Patología del embarazo actual: la aparición de complicaciones durante la gestación pueden convertir a un embarazo de bajo riesgo en uno de alto riesgo. Por ejemplo: pre clampsia, amenaza de parto prematuro, diabetes gestacional, restricción del crecimiento intrauterino, etc.

Así mismo, la edad juega un papel fundamental. Si la mujer es demasiado joven (menor de 18 años) tiene mayores posibilidades de presentar riesgos, o bien, en el otro extremo, cuando es mayor de 40 años. En ambos casos, el bebé puede nacer antes de tiempo, presentar bajo peso, desnutrición, asfixia, deficiencia mental, anomalías congénitas o lesiones. Cabe mencionar que la edad óptima reproductiva de la mujer oscila entre los 20 y 35 años, durante este periodo las probabilidades de riesgos son menores.

Controles generales en gestaciones de alto riesgo
En la primer consulta se realizará una historia clínica completa con antecedentes familiares, personales y ginecobstétricos al igual que en un embarazo de bajo riesgo. Además se solicitarán pruebas que nos ayuden más al control de la patología de cada paciente (electrocardiograma, ecocardiografía en patología cardiaca, marcadores serológicas en infecciones virales, etc)

La frecuencia de cada visita y las exploraciones complementarias estarán determinadas por el tipo de enfermedad y por la severidad de la misma.

Siempre habrá que controlar:

  • Peso
  • Presión arterial
  • Medición de altura uterina
  • Maniobras de Leopold
  • Auscultación cardíaca fetal
  • Detección de dinámica uterina (contracciones)
  • Verificación de aparición de edemas en miembros inferiores
  • Un hecho importante en el control del embarazo de alto riesgo obstétrico es mantener a la paciente informada de:
  • Pronóstico de su gestación
  • Influencia de la gestación en su enfermedad de base
  • Posibles complicaciones que pueden esperarse y su frecuencia aproximada
  • Posible prevención y/o tratamiento de las complicaciones
  • Frecuencia de visitas y de controles especiales que necesitará
  • Signos de alarma previsible por los que deberá acudir al hospital antes de las visitas programadas
  • La vía y momento de finalización del embarazo, esto dependerá de cada paciente en particular y de la evolución de su embarazo.

Recomendaciones:

  • Al decidir un embarazo, planifíquelo en pareja. No olvide la importancia de tomar en cuenta aspectos como el estado físico, emocional, nutricional y económico.
  • Busque la edad ideal para embarazarse, la cual oscila entre los 20 y 35 años de edad, ya que constituye el mejor periodo de fertilidad de la mujer.
  • El intervalo entre los embarazos; de 18 meses a dos años de promedio es lo ideal, ya que las gestaciones continuas producen en la mujer un desgaste físico y emocional, por lo que el organismo necesita tiempo para recuperarse.
  • Mejore las condiciones ambientales y nutricionales.
  • Lleve siempre un buen control prenatal (periódico, oportuno y adecuado).

El nacimiento de un niño siempre trae consigo alegrías, ilusiones y enseñanzas, sin embargo, los sueños de tener un hijo sano comienzan antes de su concepción. Ser madre, tras un embarazo de alto riesgo, es un desafío que de la mano de una adecuada asesoría y acompañamiento llegara a feliz término.